miércoles, 17 de noviembre de 2010

GANGRENA
Destrucción de tejidos.
La gangrena aparece cuando se infecta una herida o se destruyen tejidos después de un accidente.

Partes afectadas

Afecta a cualquier parte, aunque las zonas más comúnmente afectadas son:
Los dedos de los pies, piernas, dedos de las manos, manos y brazos, por este orden. Las zonas más peligrosas son las que afectan a la pared abdominal.

CAUSAS
La gangrena aparece cuando se bloquea o reduce significativamente el flujo de sangre a una parte del cuerpo.
Al interrumpirse el flujo de sangre, se facilita la infección, clásicamente por Clostridium perfringens, un pariente de las bacterias del tétanos y el botulismo.

Las causas más frecuentes de esta interrupción son:

Daño en los tejidos causado por accidentes, cirugía o heridas punzantes profundas.
Heridas que interrumpan el flujo sanguíneo.
Coágulos en una arteria.
Endurecimiento de las arterias.
Congelación prolongada.
Mordeduras humanas o de animales.

SÍNTOMAS
Signos
Ennegrecimiento de la piel y muerte de músculo y piel situados debajo.
Crepitación en la piel.
Al apretar, parece que bajo la piel hay burbujas de aire (de hecho, hay burbujas de gas).
Inflamación.
Dolor o pérdida de sensibilidad en la zona afectada.
Secreción maloliente de las úlceras de los tejidos destruidos.
Fiebre moderada (hasta 38,3ºC).


FACTORES DE RIESGO
Diabetes mellitus.
Tabaquismo, que dificulta la circulación de la sangre.
Consumo excesivo de alcohol, que dificulta el funcionamiento de los vasos sanguíneos.

PREVENCIÓN
Si tiene diabetes, no se aparte del tratamiento para controlar esta afección.
Observe sus pies atentamente en busca de signos de tejidos dañados.
En los diabéticos puede ser indolora.
Mantenga cortas las uñas.
Calce zapatos cómodos.
Si sufre endurecimiento arterial, vea "Arteriosclerosis" y sus medidas de prevención.
Consulte a su médico si presenta síntomas de infección (calor, inflamación, enrojecimiento, dolor o sensibilidad) en cualquier herida cutánea.

Llamar al doctor si:
Tiene dolor persistente, a pesar de la medicación y el tratamiento.
Tiene fiebre durante la convalecencia.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
Historial y reconocimiento físico por un médico.
Cultivos de la zona gangrenada o de sangre.
Rayos X de cualquier área sospechosa para detección de gas en los tejidos.

Tratamiento El fundamento del tratamiento médico consiste en:
Tratamiento precóz.
Autocuidados durante la convalecencia.
Inmunización contra el tétanos.
Estancias en una cámara hiperbárica para detener los progresos de la gangrena.
Cirugía para extirpar los tejidos muertos, acompañada a veces de amputación.
Después de una amputación, terapia física.

Medidas generales
Después de cirugía o cuidados intensivos en el hospital:

¡No fume!
Póngase guantes estériles para cambiar los vendajes.
Guarde en bolsas de plástico doble y queme cualquier material que haya estado en contacto con la zona ulcerada.
Tratamientos de hidroterapia a presión y masajes para facilitar la circulación.

Medicación
Su médico puede recetar:
Antibióticos - en general, al principio por vía intravenosa - para combatir la infección.
Calmantes.
Anticoagulantes

Actividad
Guardar cama hasta que el proceso gangrenoso se detenga y comience la cicatrización.
Mueva las piernas a menudo mientras esté en la cama para evitar la formación de coágulos.
Después, vuelva gradualmente a sus actividades normales.
Puede leer o mirar la televisión.

Dieta
Siga un régimen alto en proteínas y calorías mientras el cuerpo esté restaurando los tejidos dañados.
Suplementos de vitaminas y minerales, incluyendo zinc. Consulte a su médico.
Tome líquido (6 a 8 vasos diarios).


POSIBLES COMPLICACIONES
Envenenamiento de la sangre.
Shock.
CDI (coagulación diseminada intravascular), una afección que produce coágulos.
Amputación de un órgano para evitar la muerte.

PRONÓSTICO
Se puede curar en las etapas preliminares con tratamiento antibiótico y cirugía para extirpar el tejido destruido.
Sin tratamiento, la gangrena puede provocar infecciones mortales.

CARBON BACTERIDIANO El Carbón Bacteridiano, Antrax, Carbunco o Peste rayo, es una enfermedad Hiperaguda caracterizada por los signos finales como son la MUERTE FULMINANTE o súbita y la aparición de emisiones hemorrágicas por el recto y fosas nasales, con gran congestión ocular.

El Carbón Bacteridiano es una enfermedad muy peligrosa por ser altamente contagiosa y muy difundida en todo el país. Ataca de preferencia a los animales adultos bovinos, pero también a los caballos, mulas, ovejas y cerdos. Además de los animales, el hombre es susceptible a la enfermedad.

La causa del Carbón es un bacilo que tiene la propiedad de transformarse en esporas muy resistente al medio ambiente, temperatura, desinfectantes y viables en el suelo (hasta por 90 años) que al ser ingerida por los animales pasan a los animales provocando la enfermedad.

Debido a esta resistencia de las esporas, la infección una vez introducida en una hacienda permanece por muchos años y es casi imposible eliminarla.

Síntomas:

La forma AGUDA del Antrax puede durar hasta 48 horas y se caracteriza por aumento de temperatura corporal, excitación seguido de depresión, fallas respiratorias y cardíacas como taquicardia, jadeo, convulsión y muerte; las vacas preñadas pueden abortar y la producción de leche baja sustancialmente.

La forma CRÓNICA de lesiones locales confinadas a la lengua y a la garganta se observa especialmente en cerdos, pero también se observa en bovinos, equinos y perros.

Sí, se presentan síntomas en tres (3) estados, el más común se identifica en forma aguda.

Control:

El control de la enfermedad se lleva a cabo mediante vacunación e higiene. El único procedimiento seguro para evitar las pérdidas enormes ocasionadas por el Carbón Bacteridiano, es practicar a tiempo y con regularidad la VACUNACION de todo el ganado de la hacienda. Vacunación de todos los animales a partir de los tres meses de edad ( si la zona es endémica, se revacuna a los 15 días) y esta vacunación debe hacerse sistemáticamente cada año, mientras el animal viva.

La HIGIENE es necesaria para el control de la enfermedad y se debe eliminar los materiales infectados, los cadáveres por antrax no se debe practicar la necropsia para evitar la propagación de las esporas; se debe enterrar y cubrir con cal viva, luego tapar con tierra y colocar mas cal viva. Hacer una desinfección inmediata, se debe evitar el contacto directo con el bacilo utilizando guantes que luego se incinerarán.

Tratamiento:

• Aunque rara vez se curan los animales que presentan síntomas avanzados, en etapas iniciales es posible una recuperación con penicilinas en dosis altas.



. El microorganismo es sensible a los antibióticos por lo tanto puede tratarla con SULFAMETAZINA, OXITETRACICLINA, VICARPEN O PANAMICINA L.A, siendo el primero el de elección para la enfermedad, conjuntamente con la administración intravenosa de suero anticarbunco de 100 a 250ml diarios.

CARBON SINTOMATICO Enfermedad infecciosa causada por una bacteria (Clostridium) que provoca la inflamación de los músculos, toxemia grave y mortalidad elevada; todos los vertebrados son susceptibles de sufrir la enfermedad.

El Carbón Sintomático es una enfermedad infecciosa que ataca principalmente a bovinos y ocasionalmente a ovejas, cabras y cerdos.

Suele atacar con mayor intensidad a animales de 6 meses a 2 años de edad, a animales con enfermedades inmunosupresoras (leucemias) o sometidos a crecimiento intensivo. Raras veces ataca los ganados adultos o a las ovejas.

Esta enfermedad esta difundida en el país y ocasiona perdidas considerables entre los terneros. La enfermedad es conocida por los ganaderos con los nombres de "Vejigón" de los terneros, "Pierna Negra" "Mancha" "Patanegra".

Síntomas:

Si el animal no esta vacunado contrae la infección a través del pasto, en los abrevaderos, o por laceraciones, o heridas abiertas. La enfermedad se caracteriza generalmente por la aparición de tumores o hinchazones crepitantes en el cuello, en la paleta y/o en la cadera. Muchas veces el animal anda cojo y tarda uno o dos días en morir.

Al pasar la mano por encima del tumor se produce un ruido crepitante como de pergamino.

Poco antes de la muerte los animales presentar rigidez de los miembros, el curso de la enfermedad es de tipo agudo.

Control:

El mejor control se obtiene vacunando todos los años a animales susceptibles.

En razón a que el curso de la enfermedad es rápido y fatal, para evitar las pérdidas debidas al Carbón Sintomático, se debe practicar la vacunación preventiva de todos los terneros de la hacienda con vacuna contra Carbón Sintomático, aplicada subcutáneamente (debajo de la piel); con raras excepciones el ternero no es susceptible a la infección hasta dos meses de edad.

El período de más susceptibilidad es de los 6 a los 18 meses de edad, a partir de ésta generalmente el animal adquiere una resistencia natural a la enfermedad. La Vacuna contra el Carbón Sintomático de los terneros se debe aplicar de los tres (3) meses de edad en adelante; antes de esta edad el organismo del animal no tiene la capacidad para producir una inmunización eficaz.

Tratamiento:

El Carbón Sintomático permite un tratamiento con antibióticos como el VICARPEN, OXITETRACICLINA, PANAMICINA L.A. por vía parenteral en dosis altas.

En períodos de convalecencia largas se utiliza tónicos orgánicos como CARDIOTON, NOVAFOS, GLUCONATO DE CALCIO, CACODIL, HEMATURINA o STROGEN


PESTE BOBA O NEUMOENTERITIS EN LOS TERNEROS

La Peste boba, Diarrea blanca, Disentería blanca, Diarrea colibacilar o Salmonelosis en los terneros es una enfermedad de los terneros lactantes de pocos días de nacidos y caracterizada por diarrea continua.

Si el animal enfermo por Curso de leche o Indigestión no se atiende oportunamente, los gérmenes inofensivos que se encuentran en el aparato digestivo como E. Coli, Paracoli, Enteritides, Salmonellas, etc; utilizarán la leche acumulada como medio de cultivo ideal, para adquirir propiedades patógenas, secretar principios tóxicos que irritan la mucosa gastrointestinal y provocan una infección grave durante las primeras horas de nacimiento, que puede desen-cadenar la muerte del animal.

Otra causa frecuente de la diarrea es la mala curación del ombligo del ternero al nacer, y por otras deficiencias de manejo de las crías.

Síntomas:

Caracterizados por diarrea blanca que después de algunas horas es de color gris sanguinolento, de mal olor, deshidratación intensa, fiebre y gran postración del animal, inapetencia y aveces síntomas de cólicos, varias veces se acompaña de onfaloflebitis (inflamación del ombligo) y artritis (inflamación de las articu-laciones), cuando se presentan las complicaciones pulmonares por la septicemia, la respiración es acelarada y hay moco por la nariz.

Control:

Controlar el consumo de la leche por parte del ternero; higiene y aseo de la ubre y lo más importante, desinfectar el ombligo del ternero con QUIMFARCID, el primer día de nacido. Llevar al ternero a un sitio límpio y fresco.

Algunos autores recomiendan Vacunar a la madre un mes antes de parir contra la Peste Boba para aumentar los anticuerpos en la leche, aunque otros recomienda vacunar al ternero a las pocas horas de nacer con una dosis de vacuna contra Peste Boba.

No hay que olvidar que se debe dar calostro a los terneros en las primeras 12 horas de nacido, para la transferencia de las defensas a través de éste.

Tratamiento:

A los animales enfermos darles primer lugar una papeleta de COCCIDINA, disuelta en media botella de agua y luego administrar por vía oral diariamente, en asocio con 10 - 20 ml de OXITETRACICLINA VICAR y SULFAMETAZINA VICAR.

Este tratamiento debe continuarse hasta la curación del animal (2 a 3 días seguidos), los antibióticos parenterales de VICAR, como la PANAMICINA L.A, VICARPEN, OXITETRACICLINA y UNIMAST se deben administrar según fórmula veterinaria para no cruzar acciones bactericidas y bacteriostáticas que inhiben efectos y se gasta dinero innecesariamente.

La VITAMINA A+E para restaurar las mucosas digestivas. Hidratar el animal con GLUCONATO DE CALCIO o NOVAFOS.



PIROPLASMOSIS, BABESIELLOSIS, RANILLA O FIEBRE TEXANA, FIEBRE DE GARRAPATAS

Esta enfermedad se le conoce con los nombres de Piroplasmosis y Babesielosis Bovina, (Mal de orina, Fiebrón, Ranilla Roja o Fiebre de texas, Tristeza, Fiebre de garrapatas, Hemoglobinuria bovina).

La Ranilla roja es una de las enfermedades frecuentes y funestas para la ganadería en el trópico. Es provocada por pará-sitos de la sangre que son transmitidos principalmente por las picaduras de las garrapatas y moscas.

Síntomas:

La primera manifestación de la enfermedad es la fiebre (40 a 41 grados centígrados), los animales se ven tristes; con el pelo erizado; la trompa seca; la respiración agitada, disminución brusca de la producción de leche, buscan la sombra y a veces sufren ataques de furor, braman y corren agitados por el potrero, beben mucho y en ocasiones se presentan síntomas de cólicos y las heces son al principio duros y después diarréicos, sanguinolentos y oscuros. La manifestación más notoria, pero que no se presenta siempre, es el cambio de color en la orina hacia una coloración roja intensa.

Control:

Realizar prácticas sanitarias como son aseo, baños parasiticidas y rotación de potreros, que conlleven a mantener libres los ganados de la presencia de ectoparásitos.

Tratamiento:

Al iniciar el tratamiento hay que administrar un purgante salino (12 a una libra de Sulfato de Soda o de Magnesia) con el fin de limpiar el tubo digestivo de los excrementos duros para evitar cólicos, una vez administrado el purgante salino se debe inyectar un compuesto Diaminado como el DIMINAZEN.

Tres o cuatro horas después de la inyección la temperatura baja y los síntomas alarmantes de la infección principian a desaparecer, el apetito del animal comienza a mejorar. Generalmente basta una sola inyección del compuesto diaminado DIMINAZEN VICAR para curar la enfermedad.

Sin embargo hay casos en que la piroplasmosis esta asociada a la Anaplasmosis (Ranilla Blanca) y conviene, por lo tanto aplicar simultáneamente el producto diaminado con ANAPLASMOL, PANAMICINA L.A, QUIMFAR XX*22 y OXITETRACICLINA para el tratamiento de "Ranilla Blanca".

Si la temperatura del animal no baja con la primera inyección y si no se nota apetito alguno, al día siguiente repetir la dosis de compuesto diaminado DIMINAZEN en asocio con OXITETRACICLINA o PANAMICINA L.A., Complejo B y VITAMINA A+E.

No hay que olvidar que en el curso de la enfermedad el corazón se debilita notablemente, por tanto, es indispensable inyectar diariamente el contenido de una a dos.


                               ECTIMA CONTAGIOSO

En el perfil del estudio que desarrollaremos del Ectima Contagioso, podemos encontrar múltiples potenciales de riesgo, como podría ser el que afecta a muchas especies y al hombre, que el virus varía en sus formas y en sus respuestas inmunológicas, que es un virus altamente contagioso y, sobre todo, que tanto el virus como las diferentes formas que produce, ha sido poco estudiado, se ha investigado poco y en la actualidad produce unas muy grandes pérdidas económicas en todo el mundo, sobre todo en las explotaciones ovinas, pero todavía no se conoce el verdadero riesgo sanitario que su posible mutación podría ocasionar, y que se agravaría al no estar estructurada una adecuada red de alerta sanitaria.
De todos es sabida la variabilidad del virus de la gripe humana, en cuyos casos las mutaciones se sospecha que hayan sido producidas a su paso por la especie porcina y su reinfección en los hombres.
A lo largo de la historia han existido múltiples casos que han provocado graves epizootias y pandemias de gravísimas consecuencias en los animales y en los hombres como consecuencia de una mutación en el virus.
Cada vez que la ciencia ha mejorado, se han podido conocer mejor la etiología de las enfermedades, las vías de contagio, la gravedad de estas zoonosis y la dificultad de buscar soluciones a estos problemas.
Bien es cierto que el desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido mitigar la mortalidad de muchas enfermedades y el perfeccionamiento de la profilaxis adecuada.
Estos casos y otros han hecho que tanto los Organismos Sanitarios Nacionales como Internacionales hayan ido investigando más profundamente, hayan creado Laboratorios de Referencia  Nacionales e Internacionales, y hayan acelerado cuando el problema ha sido evidente, la búsqueda de las mejores soluciones, para poder controlar estos problemas y, excepcionalmente,  erradicar la enfermedad en el mundo, cuyo mayor éxito ha sido la Viruela humana, cuyo virus tiene muchas similitudes con el del Ectima Contagioso.
Todo esto me conduce a señalar que si somos capaces de controlar adecuadamente los principales problemas sanitarios y, hasta en muchos casos erradicar las enfermedades, como es el caso de España con la Peste Porcina Africana, la Peste Equina, etc.., ¿por qué no somos capaces de percibir peligros potenciales y tomar las adecuadas medidas sanitarias profilácticas?
Creo evidente que uno de estos casos es el ECTIMA CONTAGIOSO que, aunque no sea el único y tengamos en la actualidad otros problemas sanitarios muy graves y en los que hemos avanzado vertiginosamente en la búsqueda de soluciones, hay otras enfermedades casi olvidadas, y que merecerían mayor atención en investigación y control.
Para comenzar el estudio del Ectima Contagioso, nos encontramos con una enfermedad vírica, con un genoma ADN de la familia Poxviridae y del género Parapoxvirus. Su presentación en el hombre se produce sobre todo en los ordeñadores, provocando nódulos y recibiendo el nombre de “seudo viruela”.
En los países con más producción ovina, y en el que más se ha estudiado, como puede ser Nueva Zelanda, los casos humanos han ido en aumento, y así vemos que en 1975 sólo se detectaron 2 casos, pero ya en 1979 se detectaron 143, sobre todo en operarios de frigoríficos.
A la vista de este sospechoso incremento, y con el fin de conocer el incremento real de esta enfermedad, se realizó un estudio de vigilancia en el año 1983 sobre 18 mataderos, y se encontró que en el correr del año se habían presentado 231 casos, equivalente al 1,4% de incidencia, y, aunque existieron 18 preinfecciones, nunca los afectados mostraron gravedad de esta enfermedad. También en otros países han sido infectados médicos, veterinarios, pastores, esquiladores, etc…
En el hombre el período de incubación dura de 3 a 7 días. Las lesiones es frecuente que se localicen en los dedos, las manos u otras partes descubiertas del cuerpo que pudieran haber estado en contacto con el material infectado. En el lugar de penetración se produce una lesión papular que se convierte en pústula pudiéndose producir una adenopatía. Si no se produce infección secundaria, la lesión se cura entre 2 y 4 semanas.
En raras ocasiones en el hombre se puede producir una erupción vesiculopapular generalizada con un prurito intenso y, aunque sean poco frecuentes, se pueden producir lesiones oculares.
Este virus afecta sobre todo a los animales, y esta Enfermedad se da en ovinos, caprinos, bovinos, camellos, alpacas, ardillas y se han estudiado casos también en perros y otras especies animales.
Hay áreas enzoóticas en todo el mundo, donde la enfermedad se repite anualmente. En Nueva Zelanda se hizo un estudio de la tasa de corderos afectados por la enfermedad en el momento de su sacrificio en dos mataderos. De 6.300.000 corderos sacrificados durante tres años, en un 0,5% se observaron lesiones de Ectima Contagioso Ovino, con un pico de un 2,2% en los primeros meses de verano. Por extrapolación de los resultados se estima que en un año se encontrarían 1.250.000 corderos con lesiones en Nueva Zelanda (Robinson, 1983).
La enfermedad del Ectima Contagioso Ovino está distribuida en todos los lugares donde se cría ganado ovino y caprino. La incidencia puede ser tan alta como del 90%, ocasionando en el mejor de los casos unas pérdidas económicas muy importantes.
La mortalidad es baja y se suele producir por la extensión de las lesiones al aparato respiratorio, aunque en casos en que las explotaciones ovinas estén descuidadas higiénicamente, la mortalidad puede ascender hasta el 15% de los corderos, si  se complica con una infección secundaria o una soriasis cutánea. En los raros brotes en que se produce una invasión sistémica, la mortalidad es del 25% por término medio, y puede llegar al 75%, según datos históricos recopilados en diversa bibliografía.
Una de las características del virus es que resiste la desecación y es capaz de sobrevivir a temperatura ambiente hasta 15 años. Entre los animales de explotaciones ganaderas, las ovejas, cabras y bovinos son infectados de forma natural. El virus puede pasarse también por conejos, como se ha podido demostrar experimentalmente si se colocan grandes dosis de virus en la piel escarificada. También en el embrión de pollo de 9 a 12 días se ha podido demostrar que produce lesiones corioalantoideas.
La enfermedad es más común en corderos de 3 a 6 meses de edad, aunque pueden ser afectados los corderos de 12 a 13 días de edad y los animales adultos. Los brotes pueden ocurrir en cualquier época del año, pero son más frecuentes en tiempo seco, cuando los ovinos están en los pastos. Los animales que se recuperan suelen adquirir una inmunidad sólida durante 1-2 años, pero no parece que los anticuerpos pasen al calostro y, por lo tanto, los corderos recién nacidos de madres inmunes son susceptibles de infección.
La transmisión en un rebaño es muy rápida y ocurre por contacto con otros animales enfermos, a través de pequeñas rozaduras o heridas que tengan los animales, microtraumatismos y también objetos inanimados, tales como alicates de marcar las orejas,  enmasculadores produciendo un brote de lesiones en las colas. Las costras permanecen infectivas durante largos períodos y por eso la permanencia de esta enfermedad en un rebaño puede ser el resultado de lesiones erosivas que sobreviven por largos períodos de tiempo en los animales.
El cuadro clínico presenta una evolución ampliamente descrita por diversos autores en distintas publicaciones.
Después del período de incubación breve aparecen los primeros síntomas que pueden desarrollar principalmente tres formas clínicas.
La presentación de la forma labial del Ectima Contagioso en el ganado ovino es la presentación más conocida de la enfermedad, por lo que esta evolución tiene su propia denominación conocida como “boquera” con la que nuestros pastores conocen e identifican esta proceso patológico.
La presentación labial es casi exclusiva de los corderos y cabritos, dándose la mayor incidencia en animales entre 5 y 15 días de vida, siendo esta evolución notablemente más rara en animales de mayor edad.
Los primeros síntomas que podemos observar son la aparición de pápulas que progresan en sus etapas patógenas hacia la forma vesicular y pustular, para finalmente formar las costras características.
Las lesiones aparecen primeramente en las encías, bordes linguales, comisuras de los labios y ollares, aumentando posteriormente su grosor y dureza impidiendo mamar correctamente al cordero y al cabrito.
Esta circunstancia va a determinar en primer lugar bajas por muerte en los corderos y cabritos si no son alimentados adecuadamente.
En segundo lugar, y esto es lo más frecuente, es que los corderos y cabritos tengan unas importantes pérdidas en su desarrollo, lo que significa unas pérdidas económicas significativas en los rebaños.
Y por último, también se produce la transmisión de la enfermedad a la madre al mamar, además de las complicaciones por infecciones bacterianas que se producen en este proceso, que producirá un agravamiento y un aumento de la mortalidad.
Otra forma de presentación de esta enfermedad es la presentación podal, que es quizás más frecuente de lo que se podría pensar, dado que tanto las ovejas como las cabras tienen frecuentes erosiones y heridas en las patas y, además por estas zonas puede entrar fácilmente en contacto con el material infeccioso que albergan las camas.
Las lesiones se localizan en las pezuñas, normalmente en la región interdigital y alrededor de la corona. En estos en los que la pezuña es el lugar de asentamiento de las lesiones primarias, sugiere que los animales sufran de erosiones cutáneas que permitan la entrada y el desarrollo del virus en estas zonas, debido a diversos factores como pueden ser los terrenos  pedregosos, rastrojos, humedad de las camas en los establos, mala manipulación en la limpieza de los cascos, etc….
También a través de estas lesiones primarias es mucho más frecuente la presentación del Pedero, con varias consecuencias clínicas y económicas importantes, de cuyo proceso no vamos a hablar, por no ser el tema de nuestro estudio.
Otras evoluciones del Ectima Contagioso en los ovinos es la presentación mamaria o genital. Las primeras lesiones suelen producirse en las ubres como consecuencia del contagio de las ovejas por los propios corderos infectados, o también como consecuencia de un ordeño incorrecto.
Debido al dolor por las lesiones producidas (pápulas, vesículas, costras), las madres no dejan mamar a sus hijos, de tal forma que éstos intentan alimentarse de otros animales, diseminando así el virus por la explotación.
Además cabe resaltar el riesgo de mamitis que existe, al aprovechar la lesión primaria los gérmenes, en su mayoría Estafilococos y Estreptococos, para penetrar en las glándulas mamarias e incrementar el cuadro clínico-patológico de los animales infectados por el Ectima Contagioso, afectando tanto a la disminución en la producción de leche, como al incremento en la mortalidad.
Con cierta frecuencia las lesiones producidas en la ubre pueden extenderse a las caras internas de las patas, llegando a alcanzar los labios vulvares, lo que ocasiona a su vez la infección de los machos en el momento de su monta. Esta infección en los machos ocasiona lesiones en el prepucio, que provocarán a su vez dificultades en las posteriores cubriciones, lo que va a determinar una bajada en la fertilidad con el consiguiente retroceso de los índices reproductivos del rebaño afectado.
El diagnóstico suele ser fácil basándose en los síntomas clínicos característicos, para un veterinario clínico especializado. Sin embargo es posible que el cuadro clínico sea atípico y se necesite realizar un diagnóstico diferencial de laboratorio.
El método más adecuado y exacto en el laboratorio suele ser por microscopía electrónica en busca de las partículas víricas. El aislamiento del virus en cultivos celulares suele ser menos utilizado porque hay que realizar varios pases ciegos antes de obtener un efecto citopático. También se han utilizado técnicas de gel precipitación, fijación de complemento, del test Elisa, así como otras técnicas serológicas para determinar la respuesta de los anticuerpos en la inmunidad humoral, pero es sobre todo la prueba de la sero-neutralización la más utilizada para diagnosticar la enfermedad y para distinguir antigénicamente el tipo de virus.
En el mejor de los casos el diagnóstico diferencial es a través de la identificación del agente etiológico mediante la microscopía electrónica o la sero-neutralización, para diferenciarla de la Viruela Ovina y del Pedero, aunque el diagnóstico clínico conduce más a confundirlo con los síntomas de la dermatitis ulcerativa y la necrobacilosis, si el Veterinario no tiene suficiente experiencia de clínica de campo.
Para la prevención y control de la enfermedad se debe actuar eficazmente mediante una profilaxis tanto sanitaria como vacunal, que resuelve esta problemática y mejora los resultados económicos de todos los rebaños afectados.
A continuación pasamos a enumerar una serie de medidas profilácticas que ayudarán a mantener la explotación libre de Ectima Contagioso, y en el caso de que el rebaño estuviera infectado permitiría su control.

Medidas de profilaxis sanitaria:
§                    En primer lugar sólo introducir animales que ofrezcan una total garantía de no ser portadores de la enfermedad,
§                    Dado que el contacto es fundamental para la difusión de la enfermedad, es conveniente la separación en lotes de los corderos.
§                    Como las costras pueden conservar el virus por mucho tiempo, deberá sacarse la basura de los locales a ser posible después de cada paridera.
§                    La desinfección de locales y utillaje con un producto viricida que sea activo en presencia de materia orgánica, proporcionará una disminución de la carga vírica de la explotación.
§                    Un buen manejo de la alimentación en los animales facilitará un buen funcionamiento del sistema inmunitario y por lo tanto una mayor resistencia de los animales a la infección.
§                    La buena higiene durante el ordeño impedirá la propagación de la enfermedad, especialmente en su forma mamaria.
§                    El empleo de inmunomodulares en los primeros días de vida de los animales mejorará notablemente la resistencia de los animales a las infecciones, tanto del Ectima Contagioso Ovino, como de otras infecciones que son las responsables de más del 80% de las bajas durante los primeros 15 días de vida, tanto en corderos como en cabritos.

Medidas de profilaxis vacunal.- Es, sin duda, el arma más eficaz que tenemos en la lucha contra esta enfermedad que tan graves pérdidas económicas ocasiona en la actualidad en el ganado ovino y caprino.
Para obtener los mejores resultados debemos considerar que en la vacunación es importante tener en cuenta:
§                    El virus, y como consecuencia la cepa vacunal, es extremadamente dermotropo, por lo que la vía de administración será la escarificación, la vía intradérmica o la subcutánea.
§                    Utilizar en la vacuna una cepa vacunal con alto título de virus.
§                    Casi nula transferencia de la inmunidad de la madre a las crías.
§                    La vacunación de las madres con suficiente antelación a la paridera evitaría la presencia de virus durante el período de cría.

Mediante la vacunación apoyada en medidas generales de profilaxis sanitaria, siendo constantes en su aplicación, es posible conseguir la erradicación del Ectima Contagioso, dado que no podemos olvidar, como hemos citado anteriormente, que la vacunación fue la que por su aplicación sistemática, provocaba una respuesta inmunitaria, y fue capaz de erradicar la viruela humana, y además que en ambos casos nos encontramos con virus del grupo de los poxvirus.
Recientes estudios realizados en la Universidad de Leuven, Bélgica, en el año 2005, estudian un Orf virus, que es un virus miembro de la familia Parapoxvirus, que habían infectado a ovejas, cabras y al hombre, desarrollando el estudio de la acción de diversos principios activos y su actuación contra el virus en cultivos celulares.
También existen estudios realizados en el año 2005 en la Universidad de Bolonia, que señalan un incremento del Ectima Contagioso en ovinos adultos, señalando frecuentes casos de mortalidad y, sobre todo, indicando las dificultades de diferenciación con casos de Lengua Azul, debido probablemente a que las zonas de la boca afectadas, al tener una alta vascularización, puede confundir el diagnóstico clínico.
Un último aspecto a desarrollar en esta exposición es la heterogenicidad de los aislamientos del virus del Ectima Contagioso. Ya en el año 1984 Buddle et al. detectaron que en los ensayos por sero-neutralización 4 tipos de virus aislados de diferentes orígenes, la sero-neutralización se producía de forma variable, y que en las reacciones cruzadas la respuesta era unilateral, pero no bilateral, con los antisueros obtenidos en los aislamientos del virus. Llegando a la conclusión de que estudiando el virus se podrían llegar a diferenciar hasta 4 grupos, existiendo otros autores que apuntan a 6 grupos de virus. En cualquier caso está claro que este virus es complejo y cambiante antigénicamente, por lo que sería necesario un seguimiento constante de su evolución.
A modo de conclusión me gustaría destacar que el Ectima Contagioso es en primer lugar una zoonosis, en segundo lugar que afecta a muchas especies animales, tanto domésticas como salvajes; tercero, que la composición del virus es muy compleja y variable antigénicamente; cuarto, que es un virus en lenta pero constante expansión en el mundo, especialmente en los países con poblaciones ovinas importantes, entre las que está España; quinto, el Ectima Contagioso hasta este momento se caracteriza por su muy alta morbilidad y baja mortalidad en la población ovina; y sexto,  no existe un suficiente esfuerzo sanitario por controlar y erradicar esta enfermedad.
Además de otros muchos razonamientos científicos, creo que debemos de ser los veterinarios los que tratemos de controlar esta enfermedad en las explotaciones ovinas y caprinas especialmente, para, con nuestro trabajo, mejorar el rendimiento económico de estas explotaciones.
Pero por último el Profesional Sanitario en general, no debe olvidar nunca que estamos tratando con una zoonosis, con un virus complejo que afecta a muchas especies animales, que todos estos factores afectan por pura razón estadística la mutabilidad del virus, que al poder afectar al hombre, los controles y alarmas sanitarias en los países de mayor riesgo deberían de estar activadas al máximo, cosa que no ocurre en la actualidad, y se debería realizar ante el potencial riesgo sanitario que se nos podría presentar en cualquier momento por un incremento de patogenicidad por mutación vírica tanto en los animales como en el hombre.
                               ERISIPELA BACTERIANA

ENFERMEDADES BACTERIANAS..

MASTITIS

ASPECTOS GENERALES SOBRE LA ENFERMEDAD
Shim, E.H, R.D. Shanks y D.E.Morin (2004), investigadores de la Universidad  
Illinois, Urbana, USA resumen el problema de las
pérdidas por mastitis en la vaca lechera, considerando la opinión de destacados investigadores en esta área: La mastitis de la vaca es uno de los más costosos problemas de la Industria Lechera. En USA se estima el costo a los productores de leche en 1,2 a 1,7 billones de dólares por año o aproximadamente 6% del valor total de la producción del país. La reducción en
producción de leche es el mayor gasto asociado con la mastitis subclínica y  costo importante también esta asociado con la mastitis clínica.
Mastitis: Enfermedad y Transmisión
La mastitis, o la inflamación de la glándula mamaria, es la enfermedad más común y costosa del ganado lechero en la mayor parte del mundo. A pesar del estrés y las lesiones físicas se puede causar la inflamación de la glándula, la infección por bacterias invasoras u otros microorganismos (hongos y virus) son las principales causas de mastitis.

Mastitis clínica y subclínica

En los casos de mastitis clínica, el cuarto infectado en general se inflama, en algunas vacas se encuentra dolorido al tocarlo, la leche se encuentra visiblemente alterada por la presencia de coágulos, descamaciones, o suero descolorido y algunas veces sangre. En casos más severos (mastitis aguda), la vaca muestra signos generalizados: fiebre, pulso acelerado, pérdida de apetito, reducción aguda de la producción de leche.
En contraste, la mastitis subclínica es sutil y más difícil de corregir. La vaca parece saludable, la ubre no muestra ningún signo de inflamación y la leche parece normal. A pesar de ello, los microorganismos y células blancas de la leche (células somáticas) que combaten las infecciones se encuentran elevados en gran número en la leche.
Las pérdidas de leche y de ganancias debido a las mastitis clínicas son obvias, la producción de leche cae en forma abrupta y la leche de las vacas tratadas con antibióticos debe ser descartada durante tres o cuatro días. Además, mucho más leche se pierde debido a mastitis subclínicas debido a que:
  • La gran mayoría de los casos son subclínicos (en promedio, por cada caso clínico, existen de 20 a 40 subclínicos);
  • La reducción en la producción de leche debido a mastitis subclínica tiende a persistir por un largo período de tiempo y afecta la producción de las vacas infectadas.
  • El control de las mastitis subclínicas es más importante que el simple tratamiento de los casos clínicos ya que:
  • Las vacas que poseen casos subclínicos son reservorios de organismos que conducen a infecciones de otras vacas;
  • La mayor parte de los casos clínicos comienzan como subclínicos; por lo tanto, el controlar los casos de mastitis subclínica es la mejor forma de reducir los casos clínicos.
El impacto de la mastitis va junto con la leche, más allá de las puertas de la explotación lechera. Los cambios en la composición de la leche (reducción de calcio, fósforo, proteína y grasa, e incrementos de cloro y sodio) reducen su calidad. Además, los antibióticos utilizados en el tratamiento de la mastitis son una preocupación industrial y de salud pública importante. 
La presencia de residuos de antibióticos en la leche interfiere con el proceso de fabricación de muchos productos lácteos (quesos y otros productos fermentados). Los sabores indeseables reducen el valor de los productos lácteos y la presencia de bajos niveles de antibióticos puede causar problemas de salud a los consumidores.

Desarrollo de la enfermedad

Las infecciones comienzan cuando los microorganismos penetran el canal del pezón y se multiplican en la glándula mamaria.

Invasión del pezón

El pezón en sí el la primera línea de defensa contra la penetración de bacteria dentro de la ubre. Normalmente, el esfínter cierra el canal del pezón fuertemente cuando la vaca no es ordeñada.
La invasión del pezón se presenta generalmente durante el ordeño. Los organismos presentes en la leche o en la punta del pezón son impulsados dentros del canal del pezón y de la cisterna cuando existe la entrada indeseable de aire en la unidad de ordeño (desprendimiento o pérdidas de la unidad o remoción de la pezonera sin haber antes cerrado el vacío).

Luego del ordeño, el canal del pezón permanece dilatado por una o dos horas e inclusive, el canal del pezón dañado puede permanecer parcialmente o permanentemente abierto. Los organismos del ambiente (materia fecal, cama, etc.) o aquellos que se encuentran en lesiones de la piel en la punta del pezón, pueden invadir fácilmente y abrir total o parcialmente el canal.

Establecimiento de la infección e inflamación del área dañada

Algunas bacterias pueden avanzar dentro de la ubre atacando y colonizando nuevos tejidos; otras pueden moverse por medio de la corriente de leche producida por el movimiento de la vaca. Las bacterias dañan primero los tejidos que recubren los grandes tubos colectores de leche. 
Las bacterias pueden enfrentarse con leucocitos (células blancas de la leche) presentes naturalmente en bajas cantidades en la leche. Estas células son la segunda barrera de defensa debido a que pueden englobar y destruir a las bacterias. Aún así, durante este proceso, los leucocitos liberan substancias que atraen a más leucocitos desde el torrente circulatorio hacia la leche.
Si las bacterias no son totalmente destruidas, pueden continuar multiplicándose y comenzar a invadir los pequeños conductos y áreas alveolares (Figura 1A). Las células secretoras de leche que son dañadas por las toxinas, liberan substancias irritantes que conducen a un incremento en la permeabilidad de los vasos sanguíneos (Figura 1B). Leucocitos adicionales se mueven al lugar de la infección. Ellos penetran el tejido alveolar en gran medida moviéndose entre el tejido secretor de leche dañado (Figura 1C).
Fluidos, minerales y factores de coagulación también se mueven dentro del área infectada. La leche coagulada también puede cerrar conductos y, en efecto, aislar las regiones infectadas.

Destrucción del tejido alveolar

Algunas veces los microorganismos son eliminados rápidamente y la infección se aclara. En este caso, los conductos tapados se abren y la composición y producción de leche retorna a la normal en varios días. Aún así, a medida que la infección persiste y los conductos se mantienen tapados, la leche encerrada hace que las células secretoras pasen a una etapa de descanso (sin producir) y el alvéolo comienza a reducir su tamaño (Figura 1D). 
Las substancias liberadas por los leucocitos conducen a una destrucción completa de las estructuras alveolares, que son reemplazadas por tejido conectivo y cicatriza (Figura 1E y F). La destrucción del tejido secretor de leche es, en efecto, la tercera línea de defensa de la vaca para mantener a la infección bajo control.
Por lo tanto a medida que la enfermedad progresa el número de células somáticas en la leche se eleva y se asocia con una reducción (permanente) en la producción de leche.

Transmisión de la Mastitis

En un intento por controlar los diferentes tipos de infecciones, es importante considerar la fuente y formas de transmisión de la enfermedad. Los organismos que causan la mastitis viven en diferentes ambientes (materia fecal, cama, piel, etc.). La limpieza general de las vacas y su alojamiento, como también buenos procedimientos de manejo (especialmente ordeño) son formas efectivas de controlar la difusión de la mastitis.


Este organismo puede infectar también la ubre de una ternera joven si ha sido alimentada con leche contaminada. La infección permanece en forma indefinida en la glándula mamaria de la novilla. EL Streptococcus agalactiae puede ser erradicado del hato con un tratamiento apropiado combinado con buenas prácticas de manejo. Aún así, se puede llegar a diseminar fácilmente en el hato luego de la compra de un animal infectado.

 Bacterias coliformes

Las bacterias coliformes son habitantes normales del suelo e intestino de las vacas. Se acumulan y multiplican en la materia fecal y en la cama. Los coliformes pueden causar mastitis solamente si las partículas contaminadas del medio ambiente entran en contacto con la ubre. 
A diferencia de las bacterias descritas previamente, los coliformes no se adhieren a los conductos y al alvéolo de la ubre, en lugar se multiplican rápidamente en la leche y producen toxinas que son absorbidas dentro del torrente circulatorio. Como resultado, las infecciones por coliformes conducen a mastitis clínicas agudas.
La temperatura corporal de la vaca puede elevarse a 40ºC y el cuarto infectado se inflamará y se volverá sensible al tacto. Los mecanismos de defensa de la vaca pueden eliminar las bacterias de la ubre, pero las toxinas permanecen y la vaca puede llegar a morir. 




 

miércoles, 3 de noviembre de 2010

ENFERMEDADES DE LOS ANIMALES

DIARREA VIRAL BOVINA (DVB)

  SÍNTOMAS VARIADOS
Cuando una hembra preñada se infecta con DVB puede ocurrir aborto, parto de terneros con alteraciones congénitas (ceguera, defectos en piel, problemas de equilibrio y locomoción, etc.) o nacimiento de terneros de aspecto "normal" pero portadores de la infección. Estos animales persistentemente infectados (PI) con el virus son susceptibles de padecer enfermedad de las mucosas si, en algún momento de sus vidas, se infectan nuevamente con una cepa virulenta de DVB. El estado de portador persistente también implica que las secreciones (oculares, nasales, saliva, semen, etc.) siempre están contaminadas con virus resultando dichos animales fuente de contagio y diseminación de la infección. Se estima que del 1 al 3 % de los bovinos de un establecimiento ganadero con DVB presentan tal condición. Asimismo, si el animal portador PI es una hembra, ésta puede contagiar a su feto dando una cría infectada y cerrando el ciclo de la enfermedad.
Aunque la ocurrencia de abortos, nacimiento de terneros con malformaciones o cuadros severos de enfermedad de las mucosas tienen alto impacto en la producción, la mayoría de las infecciones con DVB cursan sin enfermedad evidente o con un cuadro diarreico leve y temporal y se debe considerar como muy importante de estas infecciones que el virus DVB causa una baja transitoria de las defensas (inmunosupresión) favoreciendo la acción de otros agentes infecciosos. Es así que, luego del paso del virus en un lote de destete o en un feedlot, pueden aparecer cuadros respiratorios, a veces severos, por bacterias (ej. pasteurelosis).



Definición: Enfermedad viral infecciosa del ganado, que se manifiesta clínicamente por estomatitis erosiva aguda, gastroenteritis y diarrea...

Pronóstico

Las lesiones urogenitales generalmente sanan por sí solas en un lapso entre 7 y 10 días. La infección puede ser más severa y durar mucho más tiempo en personas que tengan una afección que debilite su sistema inmunitario.
Una vez que ocurre la infección, el virus se disemina a las neuronas y permanece en el organismo de la persona por el resto de su vida. El virus se puede reactivar de vez en cuando y ocasionar síntomas o brotes. Las recurrencias se pueden desencadenar por el exceso de luz solar, fiebre, estrés, enfermedad aguda y medicamentos o afecciones que debiliten el sistema inmunitario (como cáncer, VIH/SIDA o el uso de corticosteroides).

Posibles complicaciones

Posibles complicaciones

·         Eccema herpetiforme (herpes generalizado a través de la piel)
·         EncefalitisEncefalitis
·         Infección de los ojos, queratoconjuntivitis
·         Infección de la tráquea
·         MeningitisMeningitis
·         Neumonía
Infección prolongada y severa en personas inmunodeficientes


Necrosis y desprendimiento de epitelio en los orificios nasales en diarrea viral bovina.

Etiología:
El agente etiológico es un virus clasificado dentro de la familia Togaviridae y el género Pestivirus, muy sensible a la temperatura, siendo inactivado en pocos minutos a 56°C o a un pH ácido. Antigénicamente se reconocen tres serotipos: Nueva York, Indiana y Oregon, de los cuales el último se utiliza en la producción de vacunas. El virus de la Diarrea Viral Bovina (DVB) muestra una estrecha relación antigénica con el virus del Cólera porcino, relación que se puede mostrar en pruebas serológicas y en pruebas de protección cruzada in vivo.

Epidemiología
La infección por el virus de la DVB presenta características muy particulares que la diferencian de otras enfermedades del ganado bovino. Las consecuencias mas relevantes son debidas a la infección transplacentaria en los primeros meses de gestación, en cuyo caso el animal nace infectado en forma persistente de por vida (PI), ya que su sistema inmune no reconoce al virus como extraño. Este animal al llegar a la edad adulta disemina el virus en forma constante, en ausencia de anticuerpos, constituyendo la clave para el control de la infección en el rodeo.
Síntomas
Los síntomas clínicos de la DVB pueden manifestarse como una infección inaparente hasta infecciones severas que pueden causar la muerte del animal. A nivel reproductivo el virus causa reabsorción embrionaria, malformaciones congénitas, nacimiento de terneros débiles, momificación fetal, hipoplasia cerebelar con signos nerviosos, y abortos. En aquellos animales persistentemente infectados (PI) se puede observar la forma de enfermedad de las mucosas, con erosiones en tracto digestivo y sintomatología respiratoria. En casos más severos, representa también como una forma hemorrágica aguda, conocida como síndrome hemorrágico.

Distribución geográfica: El virus clásico de la DVB entérica se encuentra en todo el mundo. 




Hospederos: 


Afecta preponderantemente novillos y animales de 2 a 3 años de edad aunque también se presenta con menor frecuencia entra ganado adulto. Los bovinos son la única especie afectada, pero se ha observado una enfermedad semejante en búfalos y ciervos. Las ovejas pueden llegar a infectarse y se ha demostrado que transmiten el mal a los bovinos.

Transmisión: 
Se realiza mediante el contacto directo con animales clínicamente enfermos o portadores, o por contacto indirecto a través de alimentos contaminados con orina, secreciones nasales u orales, heces y fetos abortados o sus envolturas. También se ha considerado la transmisión por aerosoles y a través de vectores. 



Signos clínicos: La tasa de infección en la mayoría de los rebaños es alta, pero la incidencia de la enfermedad clínica en baja, aproximadamente 5%, con una tasa de casos fatales del 90% entre los animales afectados clínicamente. Un alto porcentaje de ganado joven en un hato afectado evidenciará lesiones orales menores con escasa o nula enfermedad sistemática detectable. El período de incubación es de 1 a 3 semanas. Los signos iniciales de la enfermedad aguda son descarga nasal sero-mucoide, tos polipnea, salivación, depresión, y fiebre, seguidas pronto por una diarrea profusa, acuosa y mal oliente que podrá persistir por 3 a 4 semanas o durar varios meses en forma intermitente. Puede presentarse cojera y enrojecimiento e inflamación de la piel y los tejidos subyacentes de la pezuña. Con frecuencia se observa laminitis que puede llegar a hacerse crónica. Puede ocurrir también opacidad corneal, con una incidencia de hasta el 10%, aunque por lo general unilateral y transitoria.

Las lesiones orales en aproximadamente un 75% de los casos clínicos, cuando los animales empiezan a tener diarrea. Inicialmente se observa un enrojecimiento difuso de la mucosa oral, en la que luego aparecen manchas con puntitos que generalmente crecen hasta 1 o 2 cm como erosiones epiteliales poco profundas. Los lugares de erosión incluyen el paladar duro y el blando, la lengua, encías y comisuras de la boca; los ollares y el morro pueden llegar a ponerse hiperémicos y a encostrarse. Puede haber abortos. El curso de la enfermedad puede variar de 2 a 3 días hasta 3 semanas, y el ganado con DVB aguda pude morir en 48 horas. Frecuentemente el ganado afectado sufrirá anorexia y presentará lesiones orales y diarrea ligera durante 2 a 4 días, para luego volver a alimentarse e ir recuperándose gradualmente. Sin embargo, si la diarrea es profusa, la prognosis es siempre grave.




El animal que ocasionalmente sobrevive a la enfermedad aguda está generalmente tan debilitado que será una carga económica y eventualmente morirá de necrobacilosis secundaria o infecciones micóticas.
La infección por el virus de la DVB también se asocia a anomalías congénitas del cerebro (ataxia cerebelar), a un síndrome debilitante de novillos jóvenes con artritis (síndrome del ternero débil) y a una enfermedad ulcerativa crónica del tracto alimenticio de reses mayores (enfermedad mucosa).
Lesiones macroscópicas: Estas se reducen al tracto alimenticio y son erosiones características, poco profundas, de base roja en carne viva y poco inflamadas en sus bordes, que pueden ser apreciadas sobre el morro, en la boca, faringe, laringe, y ollares posteriores, es el esófago, rumen, omaso, abomaso y ciego, y menos comúnmente en el intestino delgado. Puede haber eritema de la mucosa y hemorragia submucosa en el abomaso, intestino delgado, y particularmente en el colon, donde la decoloración puede ser marcada en los pliegues de la mucosa, dando una apariencia rayada parecida a la observada en la Peste bovina. Los defectos congénitos de los becerros consisten en hipoplasia o aplasia cerebelar, cataratas, degeneración de la retina e hipoplasia e inflamación de los nervios ópticos.

Diagnóstico: un diagnóstico presuntivo de DVB puede basarse en los signos clínicos y las lesiones microscópicas y macroscópicas cuando se presentan, las lesiones orales son especialmente sugerentes de la enfermedad. Sin embargo, la diferenciación de las enfermedades que producen lesiones erosivas en la mucosa oral es difícil, tanto clínicamente como a la necropsia y es particularmente importante, dado que la Peste bovina y la Fiebre aftosa tienen que tomarse en consideración en el diagnóstico diferencial. 






Diagnóstico diferencial: Una estomatitis erosiva y gastroenteritis son síntomas característicos en la Peste bovina, Diarrea viral bovina y Fiebre catarral maligna. La estomatitis y la hiperemia son particularmente severas en la FCM, además de observarse opacidad de la córnea, generalmente bilateral e irreversible, así como el marcado aumento de los ganglios linfáticos, especialmente los preescapulares, hematuria y encefalitis terminal. La Peste bovina se caracteriza por una alta morbilidad y mortalidad. Las enfermedades vesiculares se caracterizan por la presencia de vesículas sobre la lengua y la mucosa bucal, los pezones y las bandas coronarias, y puede distinguirse de las erosiones sin formación de vesículas que se ven en la DVB. La Lengua azul también produce lesiones erosivas en la boca de las ovejas y reses. Las enfermedades que producen diarrea pero no lesiones orales incluyen la Diarrea de invierno, la Salmonelosis, la Paratuberculosis y las parasitosis
Confirmación de laboratorio: se basa en el aislamiento de virus en cultivos celulares y su detección por inmunofluorescencia; las muestras que se envían son heces, exudado nasal, sangre y tejidos recolectados en la necropsia. Otra posibilidad es la aplicación de pruebas serológicas en sueros pareados. Los animales afectados pueden no tener anticuerpos neutralizantes específicos a causa de inmunosupresión o por una incapacidad para producir anticuerpos.
TAMBIÉN SE CONTAGIA POR EL SEMEN
Los toros juegan un rol importante en la transmisión del virus. La infección de un toro con DVB puede deberse a una infección aguda o por una infección adquirida durante al gestación (congénita) de la que nace un animal portador de por vida. En ambos casos el virus está presente en el semen: mientras que en la infección aguda es temporaria, en PI siempre se elimina virus con el semen. Ello implica que no debería utilizarse como reproductor un animal con infección persistente de DVB, éste tiene que ser identificado y eliminado del rodeo. También es particularmente importante el contagio de la infección a través del semen cuando se trata del animal de una cabaña o un centro de inseminación artificial y se congela semen. Como el virus resiste la temperatura de congelación, el semen contaminado resulta en una fuente de infección y diseminación de la enfermedad a otros establecimientos. Por lo tanto, el control del semen para inseminación artificial, debe ser prioritario. Ello se realiza determinando la presencia en cada partida de semen que se congela mediante el envío de muestras al laboratorio de diagnóstico


 PREVENIR
La aplicación una vacuna tiene como meta generar resistencia del rodeo para reducir las pérdidas que causa la enfermedad. Son efectivas cuando se incorporan a un "plan sanitario" pensado para obtener protección del rodeo a largo plazo. La decisión de vacunar cuando se detectan abortos, o enfermedad de las mucosas y ante la necesidad de "hacer algo", no contribuirá a la solución del problema. También debería evitarse la tendencia a sobredimensionar la capacidad de protección de las vacunas; éstas brindan inmunidad limitada por lo que pueden ocurrir infecciones a pesar de usarlas y deben efectuarse revacunaciones anuales. Una recomendación adicional en la elección de una vacuna es no sólo considerar su precio sino tener en cuenta la calidad y respaldo que la acompañan.
La implementación de prácticas sanitarias adecuadas y la disponibilidad de vacunas eficientes pueden conducir a la disminución de las formas clínicas y eventual control del virus.
SE PUEDE CONTROLAR
La magnitud del perjuicio económico que causa DVB, hacen necesaria la aplicación de toda la tecnología disponible para su control. El control de una enfermedad implica reducir las pérdidas para hacerlas compatibles con una producción rentable mediante la detección de los animales portadores para su segregación y la prevención de nuevas infecciones con las medidas de manejo disponibles y la incorporación de vacunaciones en un plan sanitario. Aunque la alta difusión de DVB en la población bovina del país limita su control, la posibilidad de detectar animales PI para su eliminación del rodeo y el uso de vacunas eficaces permiten avanzar en la reducción del impacto económico negativo.
Las estrategias para el control varían según la política sanitaria de cada país. En América del Norte se utiliza la combinación de vacunas (formuladas con virus vivo atenuado) y la detección de bovinos PI examinando biopsias de piel. En la Unión Europea se propicia exclusivamente la detección de PI utilizando kits de diagnóstico comerciales analizando muestras de sangre. La aplicación de vacunas es marginal, usándose sólo vacunas a virus muerto en circunstancias particulares. Mediante la adopción de esta tecnología, varios países europeos (principalmente los países Nórdicos) pudieron controlar y erradicar la infección. Ello se logró mediante la iniciativa y el esfuerzo de organizaciones de ganaderos y sin legislación específica al respecto.

QUÉ PODEMOS HACER
En nuestro país, la falta de laboratorios con adecuada infraestructura y el elevado costo de algunos análisis hacen que la detección de bovinos con infecciones persistentes con DVB se aplique esporádicamente, sin estar acompañados de una planificación sanitaria adecuada. La vacunación (con vacunas a virus muerto) es la única medida que se adopta cuando se pretende reducir el impacto de la infección, resultando esta medida aislada insuficiente.
Uno de los objetivos debe concentrarse en evitar la infección del feto para evitar abortos o el nacimiento de bovinos portadores permanentes. Para ello, la vacunación debería apuntar a proteger los vientres en su etapa reproductiva. Es conveniente inmunizar las vaquillonas antes del servicio con dos dosis de vacuna, con un intervalo de 3-4 semanas entre dosis, dando la segunda un par de semanas previo a la entrada de los toros. Este esquema de vacunación brinda una base inmunológica (defensas) que cubriría posibles infecciones durante el servicio e inicio de la gestación. Luego, en el momento del tacto (marzo/abril), sería importante una vacunación de refuerzo para proveer protección hacia la mitad y final de la gestación. Esta propuesta de vacunación debe considerarse sólo como tentativa ya que el plan sanitario debería adecuarse a cada sistema según recomendación del veterinario actuante.
La vacunación contra DVB para prevenir la enfermedad de las mucosas mediante la protección de bovinos PI no es eficaz ya que estos animales nacen con una alteración en su sistema inmune (defensas) que les impide responder a las vacunas específicas (no así a otras). Por lo tanto, la única opción con los portadores de la infección es su detección y eliminación del rodeo; como lo muestran experiencias en otros países, con una significativa.

MECANISMOS DE ACCION
El virus
Este virus pertenece a la familia Flaviviridae, género Pestivirus es pequeño, envuelto y su información genética se encuentra codificada en una molécula de ARN lineal. Las moléculas de ARN son propicias a modificaciones por mutaciones o reordenamientos lo que conlleva a la existencia de múltiples variantes. Cuando estas variaciones son significativas se clasifican en un genotipo diferente. Aislamientos de genotipos diferentes tiene normalmente diferencias importantes en las estructuras superficiales del virión (principales determinantes inmunógenos).
De acuerdo a estas variaciones, los estudios actuales los clasifican en BVDV tipo 1 y BVDV tipo 2. Las vacunas formuladas exclusivamente con el tipo 1 no tienen buena protección cruzada.


COMO ACTUA
La infección se produce generalmente a través de las mucosas, por contacto entre los animales, semen o matrerial contaminado. Cuando la infección es placentaria y en el primer trimestre de gestación, el feto se torna inmunotolerante y el animal resulta persistentemente infectado (PI). Estos animales PI tienen gran importancia en la epidemiología de la enfermedad ya que son grandes diseminadores. La identificación y eliminación de los mismos es importante para el control de la enfermedad en los rebaños.
Enfermedades provocan muerte de ganado bovino
Las enfermedades en los bovinos son una de las principales causas que provocan disminución en la producción y reproducción; así como un aumento en desechos, muerte de animales y contaminación de los productos y subproductos que se destinan para el consumo humano, generando pérdidas económicas para los ganaderos y afectaciones al consumidor.

El diagnóstico integral de las principales enfermedades de los bovinos de la zona Norte de Chiapas, elaborado por la Fundación Produce y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), refiere que la brucelosis y leptospirosis son enfermedades comunes en los bovinos que se parecen, ya que pueden causar disminución en la producción e infertilidad, debido a los animales enfermos, a los abortos y a los problemas reproductivos que causan.
 VACUNACIÓN CONTRA LA DIARREA VIRAL BOVINA; FORTALEZAS Y LIMITACIONES
VACUNAS A VIRUS VIVO MODIFICADO
La inmunidad estimulada por este tipo de vacunas generalmente produce una mayor reacción cruzada que la inducida por las vacunas inactivadas. Esta reactividad cruzada es importante en la inmunidad contra el BVDV debido a la variabilidad antigénica entre los diferentes aislamientos.
Por ejemplo: en pruebas de inmunidad protectora cruzada con distintas vacunas, demostraron que las vacunas a virus vivo modificado indujeron mayor protección que las vacunas muertas, cuando los animales fueron desafiados con BVDV de diferente tipo al que contenían las vacunas.
Otras ventajas que mostraron las vacunas vivas modificadas fueron la estimulación de mayor respuesta a anticuerpos neutralizantes, mayor duración del tiempo de protección, y menor requerimiento del número de dosis.
La principal ventaja de estas vacunas es la modulación de todas las fases del sistema inmune, produciendo una respuesta inmune balanceada. Otra desventaja puede presentarse en el uso en la etapa perinatal, ya que los anticuerpos maternos inhiben la replicación del virus vivo modificado y por lo tanto ello reduce la respuesta inmune a la vacuna

VACUNAS INACTIVADAS
Su principal ventaja es producir inmunización con mínimo riesgo de infección, ya que no son inmunosupresoras para el animal vacunado y no presentan riesgos de inducir infección al feto (3, 10).
Las desventajas son que modulan una débil respuesta de anticuerpos neutralizantes y por lo tanto la duración de la protección es menor lo cual indica la necesidad de aumentar la frecuencia de administración (1.3.10). No logran evitar el pasaje del BVDV de la madre al feto en cualquier período de la gestación, y tampoco estimulan la respuesta a células T citotóxicas (7, 30).
Estudios previos han demostrado que vacunas inactivadas con la variante Tipo 1 del BVDV no estimularon inmunidad cruzada contra una variante Tipo 2 (4, 5).
Los datos comparativos publicados no son demasiado precisos para poder establecer una selección sobre la conveniencia de usar vacunas inactivadas o atenuadas (3,11,16).
En general se prefieren vacunas inactivadas para evitar los potenciales efectos inmunosupresores de las vacunas atenuadas. Estos efectos inmunosupresores. en estadios fetales o perinatales podrían tener marcadas consecuencias adversas dado que el sistema inmune está aún en desarrollo y son periodos de alto riesgo para la exposición a patógenos causantes de neumonías o diarreas.
LAS PÉRDIDAS POR LA INFECCIÓN CON BVDV
El BVDV está ampliamente difundido en los rodeos, las formas clínicas son esporádicas y varían según la susceptibilidad y predisposición de los animales. Los sistemas de explotación intensivos potencian aún más los factores de estrés que aumentan la susceptibilidad y el riesgo de desequilibrio sanitario (11).
Las pérdidas productivas resultan de:
♦ La inmunosupresión: importante factor predisponente para el desarrollo de infecciones del tracto respiratorio en los terneros.
♦ Fallas reproductivas: abortos, mortalidad embrionaria, repetición de celos, malformaciones congénitas, nacimientos de terneros débiles.
♦ Pérdidas por mortandad: presentación de animales persistentemente infectados (terneros PI) con tolerancia inmune y aparición de cuadros de enfermedad de las mucosas (3, 10).
POSIBILIDADES DE CONTROL
La resistencia y/o la susceptibilidad a la infección por BVDV dependen de múltiples factores para su expresión, de manera que una sola medida de control no se considera suficiente en la prevención de esta enfermedad (13. 7. 11.13).
Programa de vacunación en rodeos de carne
La mejor estrategia es:
1- Evitar el ingreso de animales infectados (PI) o hembras seropositivas gestantes con riesgo de portar fetos PI.
2- Detectar y eliminar la presencia de estos animales en el rodeo.
3- Instaurar un programa de vacunación.
Es importante mencionar que, al eliminar los animales PI del rodeo, algunos autores hacen notar que se está perdiendo la fuente endógena de infección, dado que los PI, al diseminar el virus en el ambiente, pueden actuar estimulando la inmunidad en el rodeo o al menos en cierto porcentaje de animales.
Con la pérdida de estos "vacunadores" PI, se considera que el porcentaje de seronegativos en riesgo aumenta, lo cual incrementa la importancia de establecer programas de inmunización.


RINOTRAQUEITIS VIRAL BOVINA
IBR: Infección causada por un herpevirus (BHV - 1) y muy difundida en Argentina.
El mismo virus es causa de Rinotraqueítis infecciosa bovina, de Vulvovaginitis pustular infecciosa y de otras enfermedades, las vacunas en general se conocen como Vacunas c/ IBR

Herpesvirus bovino tipo - 1
(Bovine herpesvirus type - 1)

Este virus se presenta:


a) Como enfermedad fatal en terneros nonatos no protegidos, interesando una o más superficies de mucosas del tracto respiratorio y gastrointestinal, y menos frecuentemente de otros órganos
(hígado, bazo, timo y suprarrenales).

b) Con formas abortivas al infectar animales preñados no inmunizados.

c) Como IBR: enfermedad del aparato respiratorio. La enfermedad comienza con un estado gripal, con descarga nasales, inflamación de conjuntiva, etc. En adultos se limita a la infección de las vías respiratorias, con complicaciones en los animales preñados. Estas afecciones respiratorias, hace a algunos susceptibles a Pasteurella haemolitica, que causa severas neumonías.

Las neumonías por pasteurellas son enfermedades muy frecuentes en feedlots, y son las que provocan mayores pérdidas en el mercado de la carne.

d) Como vulvovaginitis pustular infecciosa: También suele provocar pústulas vulvo vaginales, además de conjuntivitis, enteritis y encefalitis.
TRANSMISION
Es frecuente, por ingesta, respiración o sexual.
Síntomas: Anorexia, fiebre, abundantes secreciones nasales y oculares. Baja producción láctea.
De no producirse infecciones secundarias, la recuperación es rápida.

De una manera poco académica, se puede establecer que la presencia de IBR en un rodeo predispone a los animales a la infección por otros virus y bacterias, especialmente de, bacteria oportunista que aprovecha la enfermedad causada por IBR para instalarse en la conjuntiva.

LAS VACUNA 


Se recomienda vacunar anualmente con vacunas IBR + s en la raza Hereford y sus cruzas, que son más sensibles a las infecciones oculares.
Vacunar desde los tres meses de edad y todos los años.
También se recomienda vacunar c/IBR al entrar la hacienda en.



LA RABIA BOVINA
Enfermedad  viral que afecta al sitema nervioso central, afecta a casi todos los animales y su mortalidad es de casi 100%.

Etiología:

Es causada por el serotipo 1 de un lisavirus. La transmisión ocurre generalmente a traves de la mordedura de animales infectados, ya que el virus se encuentra en la saliva. El virus puede también introducirde por las membranas mucosas o raspadas o por cortes en la piel.
El virus se replica en el sitio donde coloniza y se desplaza a traves de los nervios perisfericos hasta la médula espinal de allí asciende al cerebro. Ocaciona distintos trastornos en el sistema nervioso central.

Síntomas:

  • Cambio de comportamiento.
  • Incapacidad para retener la saliva.
  • Miccion frecuente.
  • Erección del pene.
  • Aumento del deseo sexual.
  • Cuando la enfermedad se presenta de modo paralítico se observa además la paralísis de la garganta y del musculo masetero, salivación e incapacidad para tragar; la paralisis progresa hasta desencadenar el coma y la muerte.
  • Si la enfermedad se presenta de la forma furiosa se observa estado de alerta, agresividad, el animal se vuelve irracional, pupilas dilatadas, el animal trata de morder a otros animales, traga cosas extrañas, incordinación musculas, convulsiones y muerte.
  • En el ganado bovina cesa la producción de leche.

Diagnóstico:

Se puede realizar un diagnóstico preliminar en base a la presencia de los síntomas, pero es más recomendable el aislamiento del virus mediante la técnica de tinción de anticuerpos fluorescentes.

Tratamiento:

Inmunización de todo el rebaño con vacunas de virus vivo modificado. En la mayoría de los paises esta es una de las vacunas que debe el ganadero incluir de manera obligatoria en el plan de vacunación.


LA RABIA CANINA

La rabia canina es una enfermedad presente en todos los continentes y es causada por un virus de la familia Rhabdoviridae.
Aunque todos los mamíferos pueden ser infectados con el virus de la rabia, los perros son los transmisores principales de la enfermedad en el mundo.
Los únicos lugares del mundo en que no existe el virus de la rabia son Australia, las islas británicas y la Antártica. Aparte de estos lugares, el virus de la rabia existe en cualquier otro lugar del mundo.
Esta enfermedad es mortal y puede afectar al ser humano. Por eso, todos los países toman medidas para prevenirla, contenerla y tratar de eliminarla.

Transmisión de la rabia canina

La rabia canina se transmite a través de la saliva de un animal contaminado. Normalmente esto ocurre mediante una mordida, pero se han documentado algunos casos en que el virus de la rabia ha sido transmitido en partículas de aerosol flotando en el aire. Estos casos, sin embargo, son extraños y solamente han ocurrido en cuevas donde habitaban muchos murciélagos infectados.
El portador más común de rabia en todo el mundo es el perro, pero cualquier mamífero puede serlo. En ciertos lugares, los gatos son portadores más frecuentes que los perros.
Los animales silvestres también pueden ser portadores del virus de la rabia y, como tales, pueden transmitirla a los animales domésticos o al hombre. Los murciélagos, mapaches, zorrillos y zorros son portadores comunes del virus de la rabia.
Se sabe que el virus de la rabia no dura mucho fuera de un cuerpo con vida. Se ha reportado que puede permanecer activo en carcasas de animales hasta 24 horas, pero no más.

Síntomas y diagnóstico de la rabia canina

El virus de la rabia tiene diferentes tiempos de incubación en diferentes especies y produce tres fases de síntomas característicos, aunque no siempre se presentan todas las fases. Si bien todos los mamíferos son susceptibles a la rabia, se sabe que los zorrillos pueden ser portadores asintomáticos en algunos casos.
Los síntomas de rabia en perros suelen aparecer entre tres y ocho semanas después del contagio. Sin embargo, se han reportado casos de incubación más largos, de hasta seis meses.
En los humanos, los síntomas suelen aparecer entre tres y seis semanas después de la infección, pero también se han reportado casos de incubación más larga.
Las fases características de la rabia son:
  • Fase Prodrómica. Se caracteriza por conductas aprehensivas, nerviosismo, ansiedad y aislamiento voluntario del perro. También se produce fiebre. La conducta suele cambiar durante esta fase, haciendo que perros amigables actúen de forma recelosa, asustadiza o irritable. Los perros agresivos pueden transformarse en dóciles y amigables. Esta fase suele durar dos a tres días en el perro.
  • Fase furiosa. No siempre se presenta, pero cuando lo hace es la fase característica de lo que se conoce como "rabia furiosa". Se caracteriza por la irritabilidad del animal y por la hipersensibilidad a estímulos visuales y auditivos. En esta fase, el perro no descansa con frecuencia y parece estar activo mucho tiempo. Los perros muerden todo lo que se les pone en el camino y, con el progreso de la enfermedad, se muestran desorientados y llegan a tener convulsiones. Eventualmente mueren. Esta fase normalmente dura entre uno y siete días en perros.
  • Fase paralítica. Esta fase es característica de lo que se conoce como "rabia muda" o "rabia paralítica" y tampoco se presenta en todos los casos. Puede presentarse después de la fase prodrómica o de la fase furiosa. Sus síntomas incluyen la parálisis de los músculos de la cabeza y cuello. Así, el perro ya no puede tragar y saliva constantemente. La mandíbula inferior se paraliza dejando la boca abierta, pudiendo hacer pensar al dueño que su perro tiene algo atorado en la garganta. Eventualmente, la parálisis afecta al diafragma y el perro muere por insuficiencia respiratoria.
El diagnóstico de rabia se hace en base a un análisis del tejido nervioso del cerebro, por lo que es necesario matar al perro para diagnosticar si tiene rabia o no.
También se han probado otras técnicas para diagnosticar la rabia en estados tempranos, sin necesidad de matar al animal. Entre estas técnicas se encuentra la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), pero por el momento el diagnóstico preciso involucra la muerte del perro para analizar su cerebro. 

Prevención y tratamiento de la rabia canina


No existe ningún tratamiento para la rabia una vez que se han presentado los síntomas. En estos casos, el individuo afectado está condenado a la muerte.
Sin embargo, sí existen vacunas efectivas para prevenir la enfermedad. Todos los perros deben ser vacunados contra la rabia cuando aún son cachorros. La vacunación se debe repetir periódicamente y el tiempo entre vacunas depende de la vacuna empleada y de la incidencia de la enfermedad en la zona. Existen vacunas que se aplican cada año, otras que se aplican cada dos años y otras que se aplican cada tres años. En todo caso, el programa de vacunación debe ser establecido por el veterinario.
También existen vacunas preventivas para seres humanos que tienen mayor riesgo de contraer la rabia, como veterinarios, biólogos, entrenadores de perros y otros. Estas vacunas preventivas reducen el riesgo de infección cuando una persona es mordida.
Finalmente, toda persona que es mordida por un perro u otro animal, debe lavar bien la herida con abundante agua y jabón, y dirigirse inmediatamente a un centro de salud. En caso de considerarse necesario, la persona que fue mordida recibirá una serie de vacunas antes que se presenten los síntomas. Si los síntomas ya se han presentado, entonces no hay nada que hacer.